Roberto Moldavsky
El humorista retorna a Rosario el próximo 1° de diciembre para presentar su último espectáculo. El espectáculo se realizará en el escenario del Teatro El Círculo con doble función, la primera desde las 20.30 y la segunda a partir de las 22.30.
Diego Montejo
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“Sigue Suelto” es un show de humor, donde su protagonista abarca temas que pueden ir desde su exceso de peso, sus conflictos personales y sus malos ratos en fogones de campamentos a su deseo de ser un perro y ser el único judío en una iglesia católica. Lo que no se sabe es cuáles de estos conflictos u otros pueden aparecer en el show y en qué orden.
Roberto Moldavsky nació en Buenos Aires y se lo circuncidó a la semana de nacer. Luego de crecer en el barrio porteño de la Paternal, rodeado de amigos bautizados, que festejaban Navidad, decide a los 21 años irse a vivir a Israel. Allí vive en un kibutz, estudia sociología y educación en la Universidad Hebrea de Jerusalén, hasta que decide volver a la Argentina en 1994. Durante 20 años trabajó en el Once, un barrio judío de Buenos Aires, y allí recupera su eterna vocación perdida, vender.
Y casi de casualidad, un curso de stand up lo lleva a su segunda vocación heredada de su padre, el humor. Arrancó junto al genial Jorge Schussheim, acaso quien lo descubrió, en Peña Shmeña y NYC 11, nacidos y criados en el Once. Luego pasó por el Paseo La plaza, Liberarte, El Bululú y Boris y sala Siranush. Recorrió Argentina, además de Costa Rica, Colombia, Estados Unidos, Chile, Paraguay, Uruguay, España e Israel.
En televisión forma parte del programa La Peña de Morfi y desde hace cuatro años es el humorista del programa de Fernando Bravo, Bravo Continental, en dicha radio, por el cual recibió el Premio Argentores 2015 al microprograma de humor en radio. A los 46 el destino golpeó a su puerta y lo cambió todo. En contacto con Mirador Provincial, el humorista se refirió a varios aspectos.
— ¿Este debate que aparece en el espectáculo entre vos como comerciante y artista y que te genera algunos conflictos, tiene que ver con tu vida real?
— Así es, en el espectáculo se genera un juego con los músicos a los que yo considero vagos o con mi hijo de quien no puedo entender cómo estudia filosofía.
— ¿Realmente tu carrera artística apareció de manera espontánea?
— La verdad que sí, ni siquiera era un sueño o meta para llegar, no lo tenía en mis planes, siempre fui gracioso e hice reír a mi grupo más cercano, pero no pensé que iba a suceder esto. Comencé con el stand up como una distracción de mi otra actividad. No me imaginaba viviendo de actuar.
— Hay una clave en tu trabajo, encontraste en el humor judío una manera de mostrar los usos y costumbres de la colectividad.
— Sí, lo combino con el humor universal para llegar a todo el público. Particularmente este espectáculo no es puramente de humor judío, pero tiene unas pinceladas porque es algo que me gusta contar. La característica del humor judío es reírse de uno mismo y mezclar la desgracia con humor, por ejemplo, están en juego las enfermedades y la culpa. Es un humor que va para adentro y se nutre de sí mismo.
— En Rosario existe algo muy similar al Once que es la calle San Luis, ¿pudiste conocerlo?
— ¡Sí, pasé con el remís cuando iba para el hotel! Vi todas esas vidrieras con rollos de tela tan idénticas a Once y le dije a quien me acompaña que me dejara ahí. Todas las ciudades tienen su Once, lo vi en mis recorridas por el país.
— Hay otra particularidad entre calle San Luis y Once que es lo bien que se llevan las colectividades árabe y judía.
— Si hay buena venta está todo bien, y te diría que se puede firmar la paz acá. Se convive muy amablemente, también con los coreanos y otras colectividades que se sumaron estos últimos años.
Equipo
Roberto Moldavsky está acompañado por Chelo K en guitarra y voz, Lucas Ramírez en teclados, Matías Scheines en violín y Martín Rur en saxo y clarinete.





















