La ciudad más poblada de la provincia
1.000 números. 1.000 veces reflejados Rosario Central y Newell’s Old Boys. Tan rosarinos como la Virgen que le dio el nombre a la villa que a partir de 1863 fue la locomotora del tren del desarrollo en todo el sur santafesino. 1.000 noticias sobre la Cuna de la Bandera. Aquel sitio que eligió el grandioso Manuel Belgrano para izar la bandera albiceleste por primera vez hace 206 años.
1.000 ejemplares de acontecimientos sobre la ciudad más poblada, la más pujante, la más emprendedora. La que se forjó primero a partir de 1852 con la visión agudísima de Justo José de Urquiza. El primer presidente constitucional argentino vio en ella su potencial. Su capacidad para ser puerto de ultramar y lugar de conexión del centro y del noreste del país con el resto del mundo. Y que luego creció sola. Pese a los intereses contrapuestos que llegaban desde otras urbes.
Una ciudad, todas sus facetas
Desde 2012, Mirador Provincial buscó mostrar a Rosario desde todos sus puntos de vista. Tanto la ciudad amable, que mejora, que es referente nacional y hasta mundial, como también la que sufre los problemas sociales en diversos sectores.
Así las páginas del suplemento versaron sobre la tragedia en la calle Salta de 2013, el ataque a la vivienda al por entonces gobernador Antonio Bonfatti aquel mismo año. También las crisis económicas locales que parecen no tener fin en una Argentina eternamente inestable. Los problemas de inseguridad también tuvieron su espacio. Los reclamos por más tranquilidad manifestados en las marchas masivas de 2016 y 2017 se vieron en Mirador. La pobreza en las áreas más periféricas tampoco escapó a la mirada de nuestro periódico.
En la otra cara, el dominical que se convirtió en diario mostró a los emprendedores, a los que no bajan los brazos a pesar de circunstancias desfavorables. De esos, Rosario tiene muchos. Y en todos los rubros. La economía local varió a partir de 2002 con un mercado que se hizo más grande, más atractivo, más fuerte pese a los vaivenes nacionales. Así se vio en el movimiento comercial e industrial de estos lustros. El crecimiento demográfico fue otro factor de impulso para las pymes nuevas que encontraron nichos de mercado más amplios para sus productos.
El turismo en Rosario, prácticamente inexistente, fue creciendo muy rápidamente en esta década del ’10. La urbe pasó a ser una gran opción especialmente para porteños, bonaerenses, cordobeses y santafesinos de otra zona. Y Mirador Provincial lo mostró.
Como también difundió el espectáculo del Rally Dakar que pisó tierras rosarinas en tres eneros consecutivos: 2014, 2015 y 2016. En la primera ocasión fue el lugar de comienzo; en la segunda, la sede del último campamento y en la tercera, el sitio de la bandera a cuadros. Las tres veces con una multitud de espectadores. En el ’14 era la novedad, pero al año siguiente también fue seguido por varios miles y en 2016 fue la locación de la consagración de los sobrevivientes a una de las carreras más exigentes del automovilismo.
El aeropuerto Islas Malvinas fue otro punto de referencia del cambio de una ciudad grande a una metrópoli con salida al mundo. Allí arribaron los invitados al casamiento de Lionel Messi en 2017, por ejemplo. Esta década fue el punto de despegue de la aeroestación de Fisherton que tiene una proyección aún mayor. Y Mirador también lo mostró. La contracara es la desidia en los ferrocarriles para pasajeros. Un medio de locomoción que le dio origen a la urbe con la construcción de la estación Rosario Central, punto de partida del Ferrocarril Central Argentino. Con una red montada a la perfección por los ingleses en el siglo XIX, representaría una solución a la congestión automovilística. Tal como se ve en Europa Occidental o Estados Unidos.
La intendenta Mónica Fein dirigió los destinos de Rosario durante todos estos años. En diciembre de 2019, otro político la sucederá. Bonfatti fue el máximo mandatario santafesino hasta diciembre de 2015. Miguel Lifschitz tomó el mando a partir de esa fecha. Difícil es aventurar quién asirá el bastón de Estanislao López dentro de 13 meses.
Clásicos apasionantes
La tinta de Mirador reflejó todos los clásicos rosarinos desde el regreso de Central a primera división en 2013. El más recordado para los leprosos en estos seis años seguramente fue el del gol de Maxi Rodríguez en 2016. Aquel tanto sobre el final en el Gigante de Arroyito será rememorado por años. Pocas cosas pueden resultar más dulces para los hinchas de Newell’s que observar una victoria agónica en el terreno del rival de siempre.
Por el lado de los canallas, cómo olvidar aquel triunfo en el Parque de la Independencia con el toque de zurda de Franco Niell en el primer semestre de 2014. Un tanto que quedó grabado en el corazón de los hinchas auriazules.
Desafío diario
A partir de septiembre de 2016, el desafío aumentó. Y aquel suplemento de domingo pasó a ser diario. Así hubo más espacio para Rosario y su actualidad. Hubo más lugar para el día a día.
La cultura en todas sus expresiones fue mostrada por nuestro suplemento. Desde las visitas de artistas internacionales como Alejandro Sanz o Silvio Rodríguez, hasta los menos conocidos de salas pequeñas.



















