Bailar. Marcar un paso por placer
En Paraná, el ritual de encuentros milongueros sigue vigente. Se renueva con el calor que inspiran los escenarios al aire libre. Mirador Entre Ríos dialogó con bailarines que con frenesí mantienen viva la llama.
Alejandra Erbetta
redaccion-er@miradorprovincial.com
La Academia Tango del Litoral nació en 2007. El entrerriano Bruno Chevasco la creó con el objetivo de promover el tango como danza, luego amplió la propuesta a otras producciones relacionadas como, por ejemplo, las milongas. Actualmente, en toda la región es una de las academias “que representa mayor seriedad a la hora de enseñar”, porque las clases están divididas por niveles y tienen un programa de aprendizaje, explicó Chevasco a Mirador Entre Ríos. Además, comentó que en simultáneo junto a su equipo coordina la “Milonga del Club Social”, que se realiza todos los viernes en la sede de dicho club, en San Martín 958.
Bruno aprendió a bailar el tango sin el plan de impartir clases, sólo para disfrute personal. De igual modo, hace 14 años, “antes de fundar la academia salí a competir. He ganado muchos premios provinciales y nacionales”. La idea de enseñar “no surgió de mi parte”. Fue motivada por unos amigos, a quienes enseñó algunos pasos, en un ritual de asados de todos los viernes. Ellos, entusiasmos por el aprendizaje, lo impulsaron a generar un espacio de enseñanza, que concretó en la casa de arte de Rita Riso y continuó después en otros ámbitos.
Una academia abierta
La danza del tango “es simple, pero no es sencilla. Necesita mucha coordinación, mucho trabajo, ejecutar los movimientos, marcarlos, recibirlos, percibir, conectarse”. Aunque de ningún modo impone límites de edades. En su academia tiene aprendices de 17 a 80 años, cuenta. “No hay imposibilidad alguna para aprender. Solamente se necesitan ganas”. No demanda grandes recursos, alcanza “con un par de zapatos que permita hacer un buen pivot y una prenda cómoda”.
Algunos códigos para respetar. El tango a través de la historia se bailó con dos roles, una persona conductora y otra conducida. Tradicionalmente, el conductor ha sido el varón y la conducida, la mujer. “Hoy el rol de conductor está tendiendo a no tener género”, comentó Bruno. Solamente sigue siendo necesario que quien conduzca tenga un rango de visión especial para realizar los movimientos, de ahí viene el abrazo característico, que deja despejada la mirada hacia el lado izquierdo, para ir en sentido contrario a las agujas del reloj. “La primera condición para poder compartir una pista es caminar, mover tu baile en sentido antihorario. Hay carriles a los cuales respetar, para no avanzar si no sabes avanzar, en el sentido que hablamos”. No retroceder en la pista y no enseñar, se destacan entre las reglas. Por otra parte, la higiene personal y de la vestimenta, sobresalen entre otras recomendaciones importantes.
– ¿En qué escenarios te has presentado? ¿Quién es tu pareja de baile?
– Mi pareja de baile es mi señora, Soledad Farías. Los últimos siete años me acompañó a representar nuestra academia en toda la Argentina. En el festival Nacional de Tango en Baradero obtuvimos el tercer puesto con la modalidad tango pista. Usamos el canyengue que es un tango orillero, un tango viejo, es vistoso y muy gracioso. Estuvimos en distintos escenarios de Buenos Aires, Rosario y Santa Fe. Y, en mi ciudad natal, en Gualeguay, la Academia también ha dejado su huella, ya que este año, por segunda vez, tiene su sede con instructores que capacitan en niveles iniciales. Yo viajo cada 15 días para capacitar en los niveles intermedios.
– ¿Por qué se suma tanta gente joven a bailar tango?
– Está buenísimo. Garantiza una larga vida al tango. También habla de una evolución de la danza, ya que, gracias a esa evolución, hoy el tango está vigente. Si bien se mantiene la esencia, la danza evolucionó para poder acompañar la evolución social. Y esto hace que los chicos también se vean motivados, hace que puedan ver una proyección de la danza, que se puedan sentir identificados.
Además, el tango es mundialmente reconocido, ya es patrimonio de la humanidad, declarado por la Unesco.
Caminar, lo primero
“El principal movimiento del tango, es caminar. El tango es una danza caminada. Es el movimiento primario, lo más complejo de todo. Lo primero y lo último que se aprende es a mejorar la caminata dentro de un abrazo. En el tango hay que saber caminar abrazados, disfrutarlo, generar una vivencia”.
– ¿Hay muchas milongas en Paraná?
– Diría que casi tuvimos de lunes a lunes, hace unos cuatro años. Hoy la situación económica hizo que esto se retraiga un poquito. Pero, con una trayectoria de casi tres años, sigue fija nuestra Milonga en el Club Social, los viernes a las 22. También funciona una los sábados en La Rueda (calle Villaguay) y cada quince días en Quinquela (Av. Ramírez). Después está la práctica en la Vieja Usina, los miércoles. Hay mucho tango en la región.
–¿Cómo y con quién aprendiste a bailar?
– Hace 17 años que estoy con esta danza. Comencé a tomar clases en Gualeguay con un maestro que el Municipio traía desde Buenos Aires. A mí no me gustaba el tango. No me atraía la música, y es algo que por ahí les pasa a los chicos. En un principio no motiva, pero después al empezar a bailar se cae en la cuenta de la riqueza musical, de la orquestación que tiene, de lo exquisito que es el tango. Y, a la vez, el sentimiento que podés imprimir a través de tu cuerpo, de tu danza.
Cuando me vine a estudiar a Paraná igual continué con mi capacitación. Viajaba a Buenos Aires a tomar clases con maestros reconocidos a nivel mundial: Miguel Ángel Zotto, Carlos Copello, de la Academia Dinzel, Juan Carlos Copes, Johana Copes… El maestro principal, el que me enseñó el camino del tango, quien me motivó, fue con el que aprendí en Gualeguay es el Gaucho (Claudio) Dupas.
– ¿Qué desafíos vive hoy el tango enfocado desde la danza?
– Estamos en una sociedad un poco agitada por el hecho de esta evolución social, con respecto al machismo, a los roles y demás. Esto también se transfiere al tango.
Obviamente, en esta evolución los roles ya no están atados a géneros y se puede empezar a ver, por ejemplo, que las chicas marquen al hombre o que bailen dos chicas o dos varones. Ahí es donde hay un poco de desafío, porque uno se encuentra en la pista con personas conservadoras, que piensan que todavía se deben mantener ciertas tradiciones en el tango. Después están otras personas que no sienten lo mismo y que quieren liberar los roles de toda estructura de género. Creo que ese es el desafío que está viviendo el tango de acuerdo a la danza misma.
Un trío que se las trae
El Escape es un trío de tango, conformado por Ezequiel Lescano, Carolina Márquez y Julián Dayub. Ezequiel y Carolina son los bailarines, mientras que Julián es el responsable de la selección musical.
El Escape tiene más de 15 declaraciones de Interés en diversos estamentos gubernamentales, de inicio y sostenimiento fuerte del espacio milonguero, pero con intervenciones en otros espacios artísticos. En la actualidad también se dedican a dar clases particulares y grupales, grupo coreográfico para exhibiciones, entre otras alternativas.
En 2018, El Escape focalizó su trabajo en dos grandes milongas: en la Sala Mayo con la posibilidad de producir clases con el bailarín, coreógrafo y actor Pablo Verón. Posteriormente en un certamen para cantantes de tango que entregaba un premio nacional. A la vez, El Escape coordinó los talleres municipales de María Grande y San Benito.
Por otro lado, “desde hace casi cuatro años venimos teniendo un espacio radial propio en FM Cambalache llamado El Escape en Radio donde difundimos actividades del medio” contó Ezequiel Lescano a Mirador Entre Ríos.
– ¿Cuáles son las características principales de Milonga El Escape?
– Resulta una pregunta compleja, ya que nuestro objetivo organizacional implica producir propuestas tendientes al desarrollo cultural del tango. No olvidemos que desde 2009 ha sido declarado Patrimonio Intangible de la Humanidad por lo que cada uno de los que trabajamos en esta actividad deberíamos ser conscientes de ello y no plantearlo meramente como un producto comercial.
En otras palabras, intentamos comunicar adecuadamente con propuestas programadas, serias, cumpliendo horarios e intentando dar siempre calidad artística y organizacional, donde el costo no sea un impedimento.
– ¿Qué espectáculos han presentado este año? ¿Se viene otro show?
– Este año trabajamos sobre el espectáculo Trasnochando donde se cuenta la historia de cómo el tango nos acompaña en diversas horas y lugares. Pero desde diversas perspectivas ya no podemos asignar a la lógica del trasnochar como aquel tanguero que sale de milongas y se acuesta tarde, hoy gran parte de la sociedad disfruta del tango mientras quizás estudia por las noches, trabaja y demás.
Al respecto, se trabajó sobre diversidad en vestuario, situaciones especiales o cotidianas, contemplando adecuada selección musical acompañada con pistas y/o por músicos y cantantes en vivo.
Ese trabajo fue presentado en la apertura del Ciclo Paraná Tango en el Teatro 3 de Febrero y luego adecuado a diversos espacios y escenarios en festivales.
– ¿Hay muchas milongas en Paraná?
– Hay algunas milongas, en forma quincenal, los miércoles. Paralelamente se realizan prácticas todos los miércoles por el grupo Alas de Tango y también prácticas en Gloria Montoya, los martes; o en peatonal los domingos. Hay una milonga estable los viernes en el Club Social. Y Algunos sábados en un bar de calle Alem.
Más allá de ello el circuito milonguero Paranaense suele completarse con el santafesino y viceversa. Como amantes del tango semanalmente salimos a bailar a uno u otro espacio dentro o fuera de la provincia.
Un año excelente
“En paralelo a las actividades generadas por El Escape Tango, este año trabajamos en el área artística del ETI Paraná, un evento que contó con más de 700 personas de diversos lugares que se dieron cita en la ciudad por tres días. Esta labor me ha llevado a ser convocado como miembro de ProTango Argentina una organización sin fines de lucro con objetivos de difundir y promover el tango, que nos permite colocar a nuestras imágenes el logo de la Marca País, dato no menor” compartió Ezequiel con Mirador Entre Ríos.
“Este año fue muy importante para nuestra organización por lo gestado, por el honor de haber sido convocados como directores para representar a la Argentina en el Festival Mundo en Danza en Brasil, donde participamos con 16 bailarines y dos músicos, junto a países con Lituania, Eslovenia, India, Panamá, Colombia, Perú. Chile, Paraguay y Brasil”.
Asimismo, “recientemente he sido convocado a conformar La Ruta Milonguera, un proyecto internacional del cual formo parte de la comisión directiva y estoy en un proceso de organizar la ruta NEA. El proyecto busca unir milongas con objetivos colaborativos, de vinculación interna y externa, llegando a integrar milongas del NEA, Centro, NOA, Chile, Bolivia, Perú, Colombia y Puerto Rico. Este fin de semana nos presentamos en el 8° Encuentro Latinoamericano del Canto y las Danzas Folclóricas en Paso de la Patria, Corrientes”.
La milonga cerca del shopping
Néstor Zabala, un contador que por las mañanas realiza trabajos de administración y por las tardes es profesor de yoga y aeroyoga, en contacto con Mirador Entre Ríos contó cómo es La Bailanta del Abasto, en Paraná. Dijo que vive: “Días intensos, pero muy feliz de hacer lo que me gusta”.
“Con el comienzo de la primavera, nos juntamos a bailar, tangos, milongas, chacareras, zambas… Sabíamos que todos los años se organizan encuentros en la Plaza 1° de Mayo, en el verano, y pensamos ¿por qué esperar? Pusimos una fecha y a través de las redes sociales convocamos con el ánimo de bailar y encontrar en un espacio público el lugar para que todos los que quieran puedan participar”.
La cita es todos los domingos, desde las 19, hasta las 22, “en la cortada de calle Venezuela, frente al PAMI, casi al lado del shopping La Paz. Así que uno pone el equipo musical, otro busca la música de tango, otro de folklore y arrancamos”.
Escenario libre
“Todos pueden sumarse, mucha gente lleva los sillones y el mate. A veces hasta solo para escuchar un poco de música. Al ser un espacio público no molestamos a nadie. En cuanto al sonido, es razonable, no tenemos grandes parlantes, lo suficiente como cuando uno escucha en la casa y se pone a bailar. También recomendamos utilizar los cestos para la basura así dejamos el espacio limpio como lo encontramos”.
Al grupo de encuentro “le pusimos La Bailanta del Abasto. Cada uno baila a su manera, en realidad disfrutamos el bailar. No somos una organización, no tenemos ningún fin de lucro. El principal objetivo es disfrutar el bailar” reiteró.
“El presente es el que nos convoca, no planificamos nada. Hay muchos que están aprendiendo a bailar, tanto tango como folclore y aprovechamos el espacio, que lo más lindo que tiene es que es al aire libre”.
Sobre la danza, Néstor confirma: “Cualquier baile es arte y una forma de expresión en movimiento. A veces el movimiento expresa y transmite más que las palabras”. Gracias a estos encuentros, ha conocido “gente que quiere colaborar con dinero para comprar un parlante. Gente que te agradece esta movida, gente que saca fotos, filma y se lo envía a familiares, gente que detiene su caminar para observar y escuchar”.
¿Por qué bailar hace bien?
“Lógico, claro que hace bien” afirma Bruno Chevasco. El tango como terapia se inició en la universidad de Washington. Ese enfoque lo continuó, Federico Trossero, un médico de la Fundación Favaloro, con formación en psiquiatría biológica y psicoterapeuta, autor del libro Tango-terapia y bailarín de tango. Beneficia a las personas con problemas cardiovasculares, de Parkinson o de Alzeimer, por ejemplo, porque requiere de la coordinación de movimientos corporales y también de las neuronas. El cerebro tiene que coordinar el cuerpo “para ejecutar un tiempo que es complejo, es libre, no es estructurado. Y a la vez, comunicar a la pareja que tienen que moverse, por eso se usa mucho el tango-terapia. Incluso, la Academia Tango del Litoral ofrece un taller de tango-terapia avalado por PAMI, funciona en el Centro de Jubilados y es gratuito para los afiliados”. Son múltiples los beneficios, “pero un punto muy importante a resaltar es el tema de la coordinación y ejecución”. Vale decir que para bailar el tango es importante escuchar, interpretar, ejecutar con el cuerpo y transmitir a la pareja. Y, por supuesto, recibir esa información que a la hora de bailar, “es totalmente libre, por eso es ser un intérprete más de la música que está sonando, ser un instrumento más e improvisar con ellos”.





















