Hoy luce abandonada
La obra costó casi millones pero con el cambio de gobierno nacional quedó olvidada. Hoy no tiene prácticamente actividad y aseguran es “un lugar inhóspito”.
Ariel Echecury
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Inaugurada con bombos y platillos en julio de 2015 por el ex ministro del Interior, Florencio Randazzo, y tras una inversión que demandó el desembolso de casi millones por parte del gobierno nacional de Cristina Fernández, la Estación de Trenes Rosario Sur se pensó como una obra que pusiera en valor una zona muy deprimida de la ciudad. Sin embargo, la terminal ferroviaria ubicada en Battle y Ordóñez, y San Martín, luce hoy un estado de abandono.
Con nula actividad hasta las 17 -cuando abre la única boletería del lugar-, baños clausurados, falta de servicio de agua potable y luz eléctrica, una cafetería que nunca comenzó a funcionar y planta alta vacía sin actividad comercial, el ex Apeadero Sur es un lugar inhóspito.
De hecho, a lo largo de los más de tres años que pasaron de su apertura llovieron denuncias por el “deterioro y abandono” en que se encuentra el lugar y a pesar del llamado de atención, las cosas poco cambiaron.
Teniendo en cuenta este panorama fue votado por unanimidad en el Concejo, un pedido para que el Ejecutivo municipal gestione la refuncionalización de la estación de trenes emplazada en la zona sur de la ciudad de Rosario. Con el cambio de signo político en la administración nacional, la monumental obra quedó prácticamente en el olvido.
“La idea es visibilizar el problema porque en su momento se hizo una inversión muy importante y hoy sale y vuelve un solo tren. Creemos que es un tema que tenemos que tomar desde el municipio, hay que buscar la forma de revitalizar el lugar, poner negocios, que haya vida”, explicó a Mirador Provincial Osvaldo Miatello, concejal del bloque Compromiso con Rosario, autor de la iniciativa. Según asegura el expediente presentado en el Concejo de Rosario, la gran infraestructura construida en el sur de la ciudad “se encuentra en estado de desuso casi total, con los mantenimientos mínimos, lo que implica una pérdida de recursos públicos”.
Más de 1.200 metros cuadrados, ascensores, escaleras mecánicas, una sala de espera para más de 500 personas, que se integra con un andén con una extensión de 300 metros; la moderna Estación Rosario Sur pretendía ofrecer seis servicios diarios del tren Rosario-Retiro. Como contraste, en la actualidad sólo funciona una frecuencia que arriba y parte en horarios nocturnos: 22.21 y 1.06, respectivamente.
A pesar que a principios de este año, el presidente de Trenes Argentinos, Marcelo Orfila, de paso por Rosario aseguró que el plan del gobierno es invertir para darle vida al ex Apeadero Sur y que desde allí la gente pueda tomar el tren a Córdoba y Tucumán, la coyuntura económica hizo que el proyecto nunca terminara de avanzar.
“Jurídicamente es una obra que le corresponde a la Nación, pero hay que negociar para ver si hay cuestiones que se pueden derivar al Municipio ya que recuperar esa zona sería importante para la ciudad”, apuntó Miatello. El proyecto propone que la Municipalidad, gestione ante la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (Sofse), la puesta plena en funcionamiento de la Estación Rosario Sur, a través de la concesión de espacios para locales comerciales; habilitación y apertura de la totalidad de las instalaciones de la planta alta, a saber: baños, ascensores, escaleras mecánicas y la extensión del horario de atención de la boletería.
“La terminal está enclavada en una zona particularmente olvidada, con obras previstas desde hace años que están programadas y paradas. Por eso es fundamental lograr darle vida a este espacio”, dijo el concejal sobre el predio de avenida San Martín 6.230. Además, se destaca que la línea de transporte prevista que une el ex Apeadero Sur con la terminal de ómnibus Mariano Moreno no funciona, por lo que el lugar se encuentra aislado del ejido urbano.
La idea oficial es que a finales del 2019, el tren de Rosario a Retiro llegue en cinco horas -y no en siete como hasta ahora-, un tiempo que le permitirá competir con los colectivos. Algo que, a la luz de los hechos, asoma cada vez lejano.
A paso lento
A principios de año, el presidente de Trenes Argentinos, Marcelo Orfila, recorrió las vías férreas de la provincia y comprometió la puesta en marcha de un plan de reformas y acondicionamiento de las estaciones Apeadero Sur y Norte. Aunque la intención sigue latente, el proyecto no avanza.
La iniciativa contemplaba la remodelación de la histórica estación Rosario Norte, por un lado, y a la vez, un trabajo de “puesta en valor” del ex Apeadero Sur, continuar las obras y tomar a cargo el mantenimiento de la estación inaugurada en 2015 por la entonces administración kirchnerista.
En tanto para Rosario Norte, ubicada en el barrio de Pichincha, el plan apunta a la conservación de un edificio que es patrimonio histórico de la ciudad. Allí se inició un programa para restaurar de manera integral la terminal y las instalaciones ferroviarias del edificio, que incluye mejora de su mobiliario, las boleterías y nuevos baños.
“Vinimos a hacer la evaluación del estado actual de la infraestructura y ahora resta analizar cuánta inversión hace falta para realizar los arreglos más importantes”, afirmó el pasado enero Orfila. Por ahora, todo indica que habrá que seguir esperando.



















