La demora de nuevos planes urbanos calienta el debate político en la periferia rosarina
Falta de planificación
Pese a tener sus redes de infraestructura al límite, las ciudades de Funes y Roldán siguen sin sancionar códigos normativos que fijen reglas claras para el crecimiento.
Juan Chiummiento
redaccion@miradorprovincial.com
La aparición de nuevos proyectos inmobiliarios encendió luces de alarma en organizaciones sociales y partidos políticos opositores de Funes y Roldán, que volvieron a reclamar a los gobiernos locales por la sanción de un plan urbano que ayude a controlar el crecimiento indiscriminado de ambas ciudades. A pesar de tener sus redes de infraestructura al límite, esa posibilidad parece esfumarse conforme se acerca el turno electoral de 2019.
Tanto el intendente de Funes, León Barreto (Cambiemos), como su par de Roldán, José Pedretti (PJ), vienen prometiendo desde hace varios años la aprobación de un nuevo código normativo que fije un norte para el corto y mediano plazo. Sin embargo, más allá de declaraciones y fotos de ocasión, han preferido mantener un manto de oscurantismo en torno del mismo, lo que genera recelo y sospechas en las fuerzas vivas que ven como pasa el tiempo y el tema no logra avances concretos.
El jardín que dejó de serlo
“Estamos absolutamente igual que en 2015”, reclamó esta semana Erick Bertuzzi, integrante de la Junta de Vecinales de Funes, la ciudad que en algún momento supo ser “El Jardín de la Provincia”, pero que hoy -con una tasa de crecimiento cinco veces superior de la media santafesina- está lejos de serlo.
Los cuestionamientos se dieron por el surgimiento de varios proyectos de construcción en altura que justamente avanzan contra ese viejo seudónimo: uno denominado “Distrito Funes” que prevé la ejecución de entre 45 y 50 mil metros cuadrados en un predio de 5 hectáreas en el límite con Rosario y otro con la posibilidad de desarrollar un hotel y centro de convenciones en cercanías al aeropuerto. “No tienen nada que ver con la visión que el funense tiene de su ciudad y no votaré obras que vayan contra los deseos de nuestro pueblo”, expresó el concejal Juan Míguez (PJ).
Al no obtener respuestas de las autoridades, las vecinales llevaron sus reclamos meses atrás al Ente de Coordinación Metropolitana (ECOM), órgano perteneciente al gobierno santafesino conducido por Mirta Levin. En diálogo con Mirador Provincial, la ex secretaria de Planeamiento de Rosario reconoció que el panorama “se está complicando por la cantidad de emprendimientos que se están llevando adelante, lo cual genera una situación rara de no saber cómo seguir”.
El ECOM le reclama a Barreto la sanción de una ordenanza que detenga por un tiempo la aprobación de nuevos desarrollos, a los fines de poder hacer un diagnóstico certero que tenga al menos unos meses de vigencia. Esta fue otra de las promesas incumplidas del funcionario macrista, que a principios de 2017 había adelantado a la prensa que “vamos a sugerir que se retengan los pedidos hasta que tengamos un plan estratégico”. Ya lo dice el refrán: del dicho al hecho hay un gran trecho.
Nada por aquí, nada por allá
Donde sí rige un “cepo” es en la vecina localidad de Roldán, que aunque un paso atrás también evidenció un importante crecimiento en el último tiempo: su población subió un 27% entre 2001 y 2010 y se prevé igual porcentaje hasta 2020.
A pedido del intendente Pedretti en 2015 se paró la pelota y se contuvo la ejecución de nuevos proyectos, pero la sanción del plan urbano también sigue en veremos.
Las alarmas se volvieron a encender a principios de este mes, tras la habilitación de una preventa de lotes en un barrio que aún no tiene el aval para ejecutarse, pero que recibió un guiño del oficialismo y de Cambiemos.
“Se violó el plan urbano vigente y el nuevo plan urbano, que denomina a esa zona como rural e inundable”, se quejó el concejal Daniel Escalante (Frente Progresista), quien reclamó el secretismo que rige sobre un proceso que viene dilatándose al menos desde 2015: “¿Por qué decidieron ocultarlos? ¿Por qué hacen reuniones sin invitar a los demás representantes de la ciudad? ¿Nos apartan por pensar distinto?”, se preguntó.
El municipio roldanense viene trabajando en el nuevo código normativo desde 2015, cuando a través de un acuerdo con el gobierno nacional obtuvo el financiamiento para una serie de estudios que permitieron la redacción de un anteproyecto que estuvo listo en 2016. Según declaró Pedretti al portal El Roldanense, el texto aún no fue sometido a discusión parlamentaria porque “en el medio ocurrieron algunos hechos importantes”, como la última variante de la A012. “Todo lo que se hizo queda sin efecto. Hay que readecuar y readaptar lo que ya está escrito”, dijo el mandatario, quien en sus últimas declaraciones prometió tenerlo listo antes de fin de año.





















