Mientras la obra sigue sin comenzar
Las novedades son que el obrador estará ubicado en Pérez y no en Venado Tuerto. Helport, junto con Panedile, Eleprint y Copasa se harán cargo de la construcción de la nueva vía, a partir del primer tramo, que va desde el acceso por ruta 33 a San Eduardo, hasta la A012.
Pablo Rodríguez
redaccion@miradorprovincial.com
Luego de la reunión convocada el último viernes por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas de Santa Fe en suelo rosarino, se supo con el correr de las horas que surgieron algunas novedades poco alentadoras con respecto a la esperada obra de la autopista que conectará a Rufino con Rosario.
En primer lugar, el obrador se instalaría en Pérez y no en Venado Tuerto como se dijo de entrada; segundo, que ahora sería autovía y, por último, que la construcción demoraría 15 años.
La información fue divulgada por el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Venado Tuerto, Pablo Rada, quien participó del encuentro en el que además estuvo el gerente de la empresa Helport, adjudicataria de las obras construcción de la autopista 33 (tramo A012-acceso a San Eduardo) y poblaciones afectadas por la traza. De acuerdo a lo manifestado por la adjudicataria, las expectativas del municipio de que se podrían generar puestos de trabajo se irán diluyendo, ya que el obrador se instalará en Pérez y se administrará desde ese punto.
Helport, junto con Panedile, Eleprint y Copasa se harán cargo de la construcción de la nueva vía, a partir del primer tramo, que va desde el acceso por ruta 33 a San Eduardo, hasta la A012. En tanto, el tramo Rufino-San Eduardo está a cargo de la UTE Supercemento-José Cartellone Construcciones, que manifestó estar a la espera de los certificados y emisión de pago desde Vialidad Nacional para empezar los trabajos.
“Según nos manifestaron de Helport, la obra acordada es una autovía. En este punto debemos aclarar que una autopista, como era el proyecto original, tiene sus accesos controlados y los ingresos no son al mismo nivel, sino a través de puentes y colectoras. En tanto que en una autovía los cruces son a nivel, con sistema de rotonda”, detalló Rada.
También causa preocupación que Helport debe hacerse cargo del mantenimiento de la ruta 33, ya que no existen más las concesiones de peaje. Sin embargo, la constructora admitió que no hay equipos para limpiar y esto se percibe hoy en la falta de orden de las banquinas.
Otro dato llamativo que surgió -sin mayores precisiones- de esta reunión es que el plazo del pliego licitatorio estimado en unos cuatro años, podría extenderse a 15, según interpretó el secretario de los dichos del portavoz empresarial: “Hablamos sobre estos temas con ellos y se pusieron a disposición para canalizar todas las inquietudes. También nos informaron que demolerán las garitas de peaje de Venado y Casilda y nos plantearon que no habrá más cobro de peaje como ahora, sino que usarán un sistema inteligente que cargará en la patente del usuario el costo del peaje”, dijo Rada.
Y agregó: “En esta oportunidad sólo asistimos los representantes del primer municipio que forma parte de este tramo (Venado Tuerto) y el último, que es la ciudad de Pérez. Hubiera sido importante una mayor presencia de localidades, ya que tenemos que hacer fuerza para que esta obra salga en el menor tiempo posible. Pero decidimos aprovechar la presencia de la gente de la empresa, a quienes planteamos las dificultades que tiene la traza”, sintetizó Rada.
El tramo Rufino-San Eduardo está a cargo de la UTE Supercemento-José Cartellone Construcciones, que manifestó estar a la espera de los certificados y emisión de pago desde Vialidad Nacional para empezar los trabajos.





















