Experiencia Endeavor
Con amplia convocatoria, se desarrolló en Rosario un evento que busca promover la salida al mercado de proyectos de negocios exitosos a través de charlas, talleres y experiencias inspiradoras. “El contexto más complicado tiende a ser más una excusa que una realidad”, afirmó el anfitrión de la jornada.
Juan Chiummiento
redaccion@miradorprovincial.com
Más de 2.000 personas, en su mayoría jóvenes universitarios o flamantes graduados, se dieron cita este jueves en Rosario para asistir a la 12ª edición de Experiencia Endeavor, un evento que tiene como principal objetivo incentivar el espíritu emprendedor a través de charlas, talleres y experiencias inspiradoras. Durante la actividad -un bálsamo en el actual contexto pyme- se destacaron las principales claves para el desarrollo de proyectos exitosos.
“En tiempos de crisis unos lloran y los emprendedores venden pañuelos”. La frase, utilizada por Inés Berton al momento de su disertación, sintetiza el pensamiento de la entidad organizadora, nacida hace 20 años en uno de los contextos económicos más difíciles que nuestro país recuerde. Hoy tiene presencia en más de 30 países, reuniendo a 1.500 empresarios de todo el mundo (167 de nuestro país).
El encuentro se extendió durante todo el día, pero arrancó bien temprano, con las palabras de Adolfo Rouillón, integrante de Endeavor y titular de Congelados del Sur, firma que produce y comercializa alimentos congelados desde su planta industrial de Rosario. “La idea es que podamos compartir aprendizajes y que al final de la jornada puedan llevarse una enseñanza, para quizás poder concretar algún proyecto en el corto o mediano plazo”, señaló el empresario, quien destacó que “los integrantes de nuestra organización hoy generan en el país más de 14.000 empleos de calidad”.
Rouillón recurrió a un término japonés (Ikigai) para alentar a los asistentes a reflexionar sobre dónde dedicar el esfuerzo de los próximos años: “Es un concepto que trata de balancear cuatro cosas: la pasión, la profesión, la vocación y la misión. Si lo hacemos, los orientales dicen que podemos descubrir el sentido de la vida”, afirmó, para terminar diciendo que “no hay que buscar excusas en el entorno para emprender”.
La posibilidad de desarrollar proyectos exitosos en contextos de crisis fue uno de los temas que aparecieron durante la jornada, tanto en las disertaciones como en la entrevista que concedió a Mirador Provincial el anfitrión del encuentro, Rodolfo Montes de Oca (ver aparte). Durante su tiempo en el escenario, Inés Berton relató que sus primeros pasos al frente de Tealosophy -una empresa que la catapultó hasta ser conocida mundialmente como “La reina del té”- los dio sobre finales de 2001, en coincidencia con la estrepitosa salida de Fernando de la Rúa del poder. “Me di cuenta de que era el momento del té, un lujo posible y accesible para la Argentina de ese momento”, indicó Berton, que hoy maneja tres pymes y comparte un lugar en el B20 (el grupo de negocios del G20) con los dueños de las principales firmas argentinas. “Todos tenemos un ADN emprendedor, sólo hay que buscar gente que quiera volar con uno”, contó.
Nada de humo
Si algo dejó claro el evento es que no hay que tener una idea revolucionaria o descubrir el algoritmo de Google para desarrollar un negocio exitoso. Sino que lo diga Kevin Chochlac, que junto a un amigo decidió compartir con el mundo su pasión por el asado a través de las redes sociales y hoy dirige un emprendimiento que le da trabajo a 100 personas por mes.
Tras abandonar un proyecto digital que buscaba conectar equipos de fútbol cinco, Chochlac decidió probar suerte con un nicho más grande: creó “Locos X el Asado”, que inició como página de Facebook en donde compartía semanalmente fotos de sus comidas con amigos en la casa de Luciano “Laucha” Luchetti.
Eventualmente la comunidad fue creciendo, aparecieron oportunidades de monetizar el proyecto (venta de calcomanías y auspicios en las fotos y videos, entre otros) y en 2014 pegaron el gran salto, generando una alianza estratégica con Tastemade, una comunidad global de recetas con sede en Estados Unidos y audiencia mensual de 200 millones de personas.
“Hoy en día la inteligencia no es ser experto, sino estar adaptándose constantemente a los cambios”, aseveró Chochlac sobre el final de su charla, durante la que enumeró lo que él considera las principales claves para el éxito, a saber: hacer las cosas con pasión, empezar con un modelo pequeño para luego ir escalando, formar un buen equipo y tener constancia en el tiempo.
“En Argentina siempre es difícil”
Rodolfo Montes de Oca es fundador de Zott, una empresa global de desarrollos promocionales que vende a más de 40 países en cuatro continentes. Este jueves le tocó ser el conductor del evento organizado por Endeavor Rosario.
En diálogo con Mirador Provincial, analizó cómo impacta la actual coyuntura para el surgimiento de nuevos proyectos y enumeró qué medidas le pide el ecosistema emprendedor al Estado.
— Con la crisis que se vive por estos días, ¿cuál es el margen para el emprendedorismo?
— Siempre es difícil. La verdad que lo del contexto más complicado tiende a ser más una excusa que una realidad. En Argentina siempre es difícil, esto no es Suiza. Hoy con un dólar a 40 se da la sensación que parece muy complejo, pero siempre por algún lado aparece una ventanita, por ejemplo nuestra empresa exporta, por lo que se puede salir a buscar más negocios para contrarrestar lo que falta acá. Emprender no es fácil y lleva mucho laburo. Está demostrado que en los momentos de crisis es cuando salen más emprendedores, porque mucha gente se queda sin trabajo, y tenés que usar el cerebro. Ninguna persona inventó algo bueno tirado en una reposera. Siempre hay algo que te tiene que incomodar y salir para que se dé una situación. Estoy en contra de las excusas.
— ¿Qué tipo de medidas le reclama el sector al Estado?
— Lo que más hace falta son cosas de fondo. Sigue habiendo en Argentina un alto costo al fracaso: si hago una empresa y me va mal, tengo deudas y aparezco en el Banco Central, que me destruye y no me da un mango por un tiempo largo. No pido que me den un premio, pero para las personas que emprenden, tener un fracaso no debería marcarlos para el resto de su vida. Por otro lado, obviamente que tiene que haber más acceso al crédito. El Estado lo que tiene que hacer es marcar la cancha, y el resto lo tenemos que hacer los emprendedores. Creo que también hay grandes problemas de infraestructura , ni hablar en comunicaciones. Pero cuesta mucho. Tiene que haber un estado mucho más eficiente. Un emprendedor debería ser considerado un héroe nacional.
— Esa misma frase la dijo el ministro de Producción Dante Sica…
— Tengo casi 300 empleados, y pasa. Estoy convencido de que está lleno de empresarios que son unos delincuentes, que extorsionan a sus empleados. Pero tiene que haber reglas más claras, más lógicas. Hemos desarrollado un estado gigantesco en donde hay que dejar de despilfarrar, porque sino lo que hacen muchos es emprender desde la informalidad.
— El tema de la informalidad es un punto crítico. ¿Cómo ves los casos de los delivery, que aquí en Rosario hay un debate sobre la legalidad de servicios como Glovo o PedidosYa?
— Yo creo que siempre hay que cumplir las normas. No conozco el detalle de lo que se debate en Rosario, pero lo que creo es que todos los cambios van a venir y nos van a agarrar como unos salames a todos. La gente no va más a los hoteles, usa Airbnb. La gente usa Glovo, Uber… Hay que aggiornarse a eso. Hay que hacer que esa gente tenga los servicios para poder trabajar. Soy socio de una cadena de heladerías, y hoy es inviable hacer delivery con tus empleados, porque tus costos son enormes. Una entrega de un helado te cuesta el 50% de lo que vale un producto. Toda esa plata va a parar a lugares que nadie sabe. Hay que aggiornarse porque sino nos quedamos sin mercado. El mundo va hacia esquemas más sensatos.
— ¿Por dónde crees que va el emprendedorismo en el futuro?
— Lo que se viene es emprender colaborativamente. El paso tecnológico va a ser cada vez más rápido, y si te quedaste abajo, estás al horno.




















