En la provincia
Con una inflación anual que estiman que rondará entre el 35 y el 40%, los aumentos récord del dólar y el plan de ajuste que lanzó el gobierno nacional, hacen que el sector de la construcción provincial se mantenga en alerta y precavido.
Ignacio Pellizzón
redaccion@miradorprovincial.com
La quita del denominado Fondo Sojero y el fuerte recorte a la obra pública financiada por Nación en Santa Fe, están llevando a la construcción a una suerte de trastabilleo en el mercado que aglutina 13 rubros diferentes. La situación no es para nada simpática; las odiosas, pero necesarias estadísticas arrojan cifras para nada favorables. La preocupación crece día a día por la enorme incertidumbre con la que deben convivir los trabajadores de la construcción que desconocen si mañana seguirán teniendo el mismo trabajo o pasarán a ocupar la lista de los desempleados.
El Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec) publicó los datos correspondientes a julio de 2018 sobre los costos de la construcción en la provincial, con fuertes aumentos en el rubro materiales. El incremento con relación al mes anterior fue del 2,83%, llegando a un costo del metro cuadrado de construcción en Santa Fe de 16.776 pesos. El aumento interanual fue del 39,29%.
El cálculo que desarrolla el Ipec se aplica a la edificación de un modelo de vivienda unifamiliar; siendo la superficie total 69,50 metros cuadrados (cubierta 65,64 y semicubierta 3,86 metros cuadrados). Si se tuvieran en cuenta esas mismas dimensiones, el costo de construcción de esa casa alcanzaría a 1.165.971,615 pesos. Para el cálculo del costo se considera la adquisición de los materiales, insumos y la contratación de la mano de obra.
En el análisis por ítem de obra de materiales, se observaron las principales alzas en ferretería (13,70%); chapas (13,65%); perfiles metálicos (13,53%); aceros nervados (11,38%); cementos (6,79%); ladrillos (4,44%); y pisos y revestimientos (3,07%).
No para, pero merma
Sin tono alegre, con voz entrecortada y una seriedad inquebrantable, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción Delegación Rosario, Ricardo Griot, fue muy claro: “El sector está a la baja; no como el reflejo del país, pero las variables económicas están influyendo muchísimo”.
En la provincia, hasta el momento, “no hay ninguna obra detenida”, pero sí es cierto que hay varios proyectos privados “que están mermando un poco”, es decir que están ralentizando sus trabajos, porque se manejan “con cuidado”.
Es sabido que en el resto del país la situación es alarmante. Las provincias realizan todo tipo de malabares para sostener el empleo y la construcción, porque “cuando el país crece, la construcción crece un poco más”, aclaró Griot. “Nosotros seguimos atravesando la crisis apuntalada por la obra pública provincial, porque continúa activa del mismo modo que se sostienen los pagos”.
En términos interanuales, “es más la expectativa de caída que la realidad”, sobre todo porque “la actividad privada en Rosario, por ejemplo, está muy activa y cumpliendo con sus contratos, lo cual es un reaseguro muy importante a tener en cuenta”, detalla el presidente.
Hacer equilibrio sobre la ola
Otro dato importante a considerar es que el empleo en la bota santafesina “no cayó (en el sector), pero tampoco crece, es decir que se está equilibrando”. Por estas razones, es que “tanto Rosario como la provincia se posicionan a nivel nacional en los primeros puestos en el sector de la construcción”, porque vienen “surfeando” una crisis que de a poco va ahogando a otras zonas.
Sobre el posible impacto que pudieron haber tenido los créditos hipotecarios y los Procrear en 2017 y lo poco que duró en 2018, Griot fue muy conciso: “Los créditos fueron importantes, pero lo que incentivó fue el mercado del usado, no construcciones nuevas. No realimentó el círculo virtuoso de la construcción con iniciativas nuevas para sectores medios”.
Se espera que el fin de 2018 sea con un cierre negativo, “por caída en el PBI, inflación alta y dólar en constante aumento”, y es “fundamental” que en 2019 “empecemos a crecer”, porque de mantenerse este escenario, “la actividad del sector se verá muy complicada”, advirtió Griot.





















