Pronunciamiento de Diputados
La media sanción abarca a agentes de los tres poderes, organismos descentralizados y empresas estatales.
Mario Cáffaro
redaccion@miradorprovincial.com
La Cámara de Diputados creó la figura de ‘licencia laboral por violencia de género’ para las empleadas de los tres poderes del Estado, organismos descentralizadas y empresas públicas dejando en manos de la Subsecretaría de Política de Género la aplicación de la norma.
Por unanimidad, en una corta y tranquila sesión post electoral, la cámara baja aprobó un texto que tuvo origen en dos iniciativas. Uno impulsado por Mercedes Meier y Carlos Del Frade (Frente Social y Popular); Rubén Giustiniani y Silvia Augsburger (Igualdad y Participación) y las oficialistas Alicia Gutiérrez (SI) y Verónica Benas (Pares) y otra individual de Benas.
Por la mañana, delegados de gremios estatales y la Multisectorial de Mujeres de Rosario se congregaron frente a la Legislatura para pedir el tratamiento del proyecto que llegó al recinto con los respectivos dictámenes de cuatro comisiones.
Meier expresó en el recinto que “es un proyecto con historia, que viene empujado por las trabajadoras de esta provincia y que tiene gran importancia a la hora de poder llamar las cosas por su nombre. Muchas veces las trabajadoras pedimos licencia psiquiátrica o pedimos vacaciones adelantadas, disfrazando las situaciones de cosas que no son generando además una estigmatización sobre las mujeres. Es una puerta para visibilizar este problema y para que puedan contar lo que les está pasando”. La legisladora pidió al Senado que vote el texto. “Aprobar esta licencia es un nuevo derecho ganado para las trabajadoras y entendemos que en momentos como éste donde se avanza sobre los derechos de los trabajadores, pelear por ganar nuevos derechos es la mejor manera de defender los ya adquiridos”.
La socialista Inés Bertero y Gutiérrez también fundamentaron los alcances del proyecto. La primera recordó que esa licencia había sido ya incluido en la paritaria central del gobierno provincial con Upcn y ATE y que ahora se extenderá a todos los sectores del Estado. En tanto, Gutiérrez recordó que Argentina es signataria de pactos internacionales que prevén este tipo de situaciones para mujeres violentadas.
La licencia se otorgaría por un plazo de tres días hábiles, con goce de sueldo y sin requerir un mínimo de antigüedad en el cargo. La licencia podrá ser prorrogada por un plazo máximo de noventa días, cuando así se indique en la certificación emitida por los organismos correspondientes. Se aclara que en ningún caso puede ser requisito necesario la instancia de acción penal.
La iniciativa girada al Senado prevé la preservación de la intimidad de la trabajadora y la disposición, por parte de la Secretaría de Políticas de Género, de medidas para el acompañamiento, seguimiento y abordaje integral de la situación de acuerdo a la complejidad del caso.
Otro artículo crea el Registro Provincial de Licencias Laborales por Violencia de Género con el objeto de proceder para su sistematización y facilitar el estudio y visualización de esta problemática.



















