Rodrigo Pastor
El presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines Rosario definió los motivos por los cuales el sector atraviesa su momento más complicado de los últimos años.
Ignacio Negri
redaccion@miradorprovincial.com
A los rubros productivos que ya vienen surfeando la coyuntura como pueden, hay que sumar al sector gastronómico. Días pasados Mirador Provincial publicó un informe sobre la realidad que atraviesa el sector en la ciudad de Rosario. Caída en las ventas, menos circulación de gente y una oferta que creció mucho en los últimos años, forman un combo difícil de sortear para los empresarios de la gastronomía.
“El sector está pasando un momento complicado, no sólo en Rosario sino también en todo el país. Por un lado siguen los aumentos de costos que no se han podido trasladar totalmente a los precios, y también repercute la baja del poder adquisitivo de la gente. Todo esto hace que la ecuación sea complicada”, señaló Rodrigo Pastor, presidente de la AEHGAR (Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines Rosario).
—¿La baja también obedece a una mayor oferta que hay con nuevos locales?
—Principalmente tiene que ver con lo que decía anteriormente, a la baja del poder adquisitivo de los clientes. Si eso a eso le sumamos la cantidad de oferta que hay en nuestra ciudad, se hace más evidente la caída.
—¿Son competitivos los precios en carta en relación a las ofertas gastronómicas de otras ciudades?
—La verdad es que nuestra ciudad posee una muy variada oferta y con buenos precios, esto lo vemos reflejado en las opiniones de los visitantes a la ciudad que se van muy satisfechos por la propuesta gastronómica.
—¿Cómo califica el servicio gastronómico que se brinda en los locales de Rosario? ¿Hay personal calificado? ¿Hacen falta más escuelas?
—El servicio aún es uno de los puntos débiles de nuestra gastronomía. Pese a que viene mejorando mucho con la profesionalización de los cocineros, y más recientemente de los bartenders, todavía falta.
—¿Cuál es la postura que tienen ante las normativas que aplica el municipio para regular la noche y ordenar al sector de bares y pubs?
—El tema puntual de la noche es un problema que venimos acarreando desde la aparición de la Ordenanza 7.218, que regula las actividades nocturnas. Hace tiempo que amerita un replanteo profundo ya que nunca pudo adaptarse a la realidad y sufrió a lo largo de los años una infinidad de parches que hace que su aplicación sea una muy difícil, tanto para los organismos de control como para que la cumplan los comercios.
—Volviendo al mapa gastronómico de la ciudad, se pueden visualizar sectores instalados desde hace años como el corredor de Av. Pellegrini, y sectores emergentes, como el caso de Pichincha. ¿La gastronomía va cambiando de sectores con el paso del tiempo?
—Sí, esto es algo que hemos alentado desde AEHGAR, el desarrollo de polos gastronómicos. Se comenzó con Paseo Pellegrini, luego Mercado Pichincha y Sabores de la Costa, a los que se sumó, pero aún en forma muy tranquila, Puerto Norte. Ahora estamos desde hace un tiempo desarrollando una propuesta para el sector del centro de la ciudad donde se concentra la mayor presencia de hoteles y una muy buena oferta gastronómica que necesita una definición para poder tener una mejor visibilidad.
—¿En este sentido, qué tipo de acciones pueden desarrollar privados y gobierno en conjunto para potenciar el sector?
—Ya venimos desarrollando acciones en conjunto, principalmente en lo que se refiere a la promoción turística de nuestra ciudad junto al Etur y las secretarías de Turismo de Rosario y la provincia.



















