A las 21.10, en Formosa
El conjunto de Eduardo Coudet choca con Belgrano de Córdoba por una de las semis de la Copa Argentina. Los canallas buscan la tercera final consecutiva y otra chance de cortar con muchos años sin títulos.
Lalo Falcioni
deportes@miradorprovincial.com
En Central se viene hablando hace tanto tiempo que este partido semifinal con Belgrano de Córdoba es el objetivo más importante que tiene el equipo dirigido por Eduardo Coudet, que volver a afirmarlo parece una perogrullada. Pero ese es el mensaje que bajó el cuerpo técnico desde que el conjunto rosarino eliminó a Boca en aquel resonante y ya lejano encuentro de cuartos de final de la Copa Argentina, que pareció ser el último que el Canalla jugó con absoluta seriedad y compromiso.
De hecho, desde aquella noche en Córdoba el conjunto del Chacho no volvió a ganar y quedó muy lejos de los puestos de vanguardia en el campeonato. La apuesta auriazul tiene sus grandes riesgos, pero es tan fuerte el deseo de romper el maleficio de tantos años sin títulos oficiales, que Central se deja llevar por ese canto de sirenas que significa estar a dos partidos de una vuelta olímpica.
Esta noche, a partir de las 21.10 en el estadio de Formosa, llegará la hora de la verdad y se acabarán todas las especulaciones y los análisis previos. Sin embargo, da la sensación de que Central viene jugando este hace rato, desde que el equipo estuvo con la cabeza en otra parte ante Independiente o cuando Coudet guardó a todos sus titulares el sábado pasado frente a Olimpo.
Toda esa carga emotiva puesta en este choque con el Pirata puede resultar positiva si los jugadores salen a tomar de la solapa al rival, asumiendo todas las responsabilidades, o puede ser contraproducente si los futbolistas no logran estar a la altura de las circunstancias, como sucedió tantas veces en instancias decisivas de una competencia deportiva.
A propósito de responsabilidades y presiones, el capitán Marco Ruben dijo en la previa de este duelo que “hay que asumir nuestras responsabilidades, sino es inútil y es difícil llegar a ganar algo; siempre hay presiones”.
En cuanto a sus sensaciones personales, el goleador canalla confesó que está “con muchas ganas de que llegue el partido y hacer un gran trabajo. Esto es prioridad y estamos cerca”. Pero también puso en un plano igualitario al adversario: “Belgrano va a salir a jugarse todo. Están cerca como nosotros, y se van a jugar la vida. Tiene que ser igual para nosotros”, sentenció.
“Tenemos todas las ganas y sabemos que estamos en semifinales y con una victoria podemos jugar otra final”, finalizó el delantero canalla.
La voz del DT
El técnico Eduardo Coudet vertió conceptos más o menos parecidos a los del capitán. “La prioridad nuestra en este semestre es la Copa Argentina. Para nosotros es el partido más importante que tenemos”, volvió a decir, en una declaración que ya parece del siglo pasado. E intentó arengar a sus muchachos recordando que “estamos en una Semifinal de Copa, a 180 minutos de un título”.
El Chacho también espió al rival y opinó que “los equipo de Madelón son ordenados, intensos a la hora de recuperar y seguramente van a ser un rival muy duro”. Asimismo, consideró que “hemos preparado muy bien el partido y más allá del rival, siempre estamos pensando en lo que podemos hacer nosotros”.
Imaginando el posible trámite del juego, el entrenador auriazul indicó que “tendremos que encontrar los movimientos para generar situaciones. Estamos acostumbrados a que se nos metan atrás”. Y cerró diciendo que “a idea es tratar de ganar el partido en los 90 minutos sin llegar a los penales; ese es el objetivo”.
La mesa está servida y el plato principal se ofrece muy jugoso. Por fin llega la hora del silbatazo inicial del árbitro Jorge Baliño y la pelota, como siempre ocurre, dará su veredicto.
Homenaje y dato escalofriante
Como en todo el mundo del fútbol, la tragedia aérea que involucró al club Chapecoense de Brasil pegó duro en Rosario Central, que envió sus condolencias a través de los canales de comunicación oficiales.
Además, habrá un minuto de silencio esta noche antes del comienzo del partido por las víctimas que ocasionó la caída del avión en Colombia y los futbolistas de Central y Belgrano saldrán a jugar con un brazalete negro en sus brazos.
A raíz de la tragedia, surgió un dato curioso y escalofriante. Así como se confirmó que el avión estrellado trasladó a la Selección Argentina hace 19 días hasta San Juan, Mirador Provincial pudo averiguar que Central tenía contratado esa misma aeronave y esa ruta cuando visitó a Atlético Medellín por la Copa Libertadores de este año. Finalmente, el ente regulador aéreo no le permitió a esa compañía entrar al espacio aéreo argentino y a último momento el club rosarino debió alquilar otro chárter.





















