Un proyecto en debate
La iniciativa para el sector emprendedor ya tiene media sanción. Esta norma regula la formalización de los emprendimientos y propone una nueva forma de financiamiento en todo el país.
Valeria Elías
redaccion@miradorprovincial.com
En Argentina existe un gran capital emprendedor. Cada vez más, jóvenes y no tanto se animan a innovar y crear nuevas herramientas para mejorar el nivel de vida y su calidad. El emprendedor es en sí una persona que ha decido cambiar algo o mejorarlo, cuando menos, crearlo.
La idea de negocio es lo que llega cuando se da cuenta que ha encontrado un producto o servicio que está faltando en el mercado. Entonces, comienza el proceso de formalización de la idea, que es conformar una empresa. La ley de emprendedores se crea para simplificar los pasos de esta formalización, facilita la creación de empresas mediante un nuevo tipo de sociedad denominada Sociedad por Acciones Simplificada (SAS), es la propuesta que se brinda por medio de una plataforma online.
El proyecto de ley de emprendedores incluye en su espíritu beneficios laborales, fiscales e impositivos para los proyectos innovadores. Este proyecto es promovido por la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA), organización sin fines de lucro, formada por emprendedores y para emprendedores. La asociación tiene como objetivo principal lograr que Argentina sea un mejor lugar para emprender, que resulte más ágil y sencillo llevar adelante proyectos y nuevos negocios.
Manuel Tanoira -director de Políticas Públicas de ASEA- es co-autor de la ley de emprendedores. Estuvo en Santa Fe para disertar en el Foro de Capital para la Innovación y, sobre la nueva ley, comentó: “Consta de tres puntos; dos centrales y uno secundario. El primero es la posibilidad de crear tu empresa en un día (cuenta bancaria, Cuit, CDI, etc.), esto ya existe en Chile, Colombia, Perú y México, y cabe aclarar que en Estados Unidos existe hace mucho tiempo. La segunda parte de la ley tiene que ver con la falta de financiamiento que hay para los proyectos en el país, particularmente en lo que refiere a capital emprendedor”.
Sobre esto, Tanoira explicó: “Hay dos herramientas, la primera es la creación del FONDCE (Fondo Nacional para el Desarrollo del Capital Emprendedor) que tiene que ver con distintas partes del emprendedorismo. La idea es el Fondo Semilla hasta la expansión y regionalización del negocio a nivel internacional, que es el fondo de fondos, que es un fondo que va a licitar el gobierno nacional a partir de abril del año que viene. Esto asegura, no al Estado nacional invirtiendo, sino licitando gestores de inversión que pongan su propio dinero primero y el Estado apalancando esos gestores de negocios para que puedan invertir en los proyectos”.
Existen más de 20 aceleradoras de empresas en todo el país. Éstas brindarán apoyo para que los gestores internacionales evalúen los proyectos y pongan a consideración de los inversores luego de la evaluación. Cabe destacar que el 60% de la inversión pertenece principalmente al privado.
El tercer punto, explica Tanoira, es la legalización del Crowfunding de acciones (financiamiento colectivo de acciones). “Hasta ahora lo que conocemos es el financiamiento colectivo de proyectos, pero esos proyectos no pueden ofrecer públicamente sus acciones. La ley legaliza para que cualquier emprendedor de cualquier parte del país pueda colocar esto en una plataforma online regulada por la Comisión Federal de Valores, para que pueda hacer ofertas de su proyecto al público en general. Lo interesante de esto es que cualquier persona puede invertir y no tiene que ser un inversor calificado: a partir de 1.000 ó 5.000 pesos puede invertir en capital emprendedor”, detalla.
Esta forma de financiamiento permite hasta 100 inversores en un solo proyecto. El planteo de la ley es la bancarización del ecosistema emprendedor. Es una ley clave porque reduce los conflictos a la hora de emprender y crea un incentivo para la industria de capital emprendedor.
Lo interesante de esto es que no solo estimula la creación de proyectos y alienta a los emprendedores, donde estos mismos pueden validar su modelo de negocios o pruebas piloto, sino que a su vez, va a generar una nueva cultura inversora, los inversores que hasta ahora no encontraban la oportunidad de invertir en nuevos proyectos lo pueden hacer online y con un trámite sencillo.
Otro punto importante es que se puede crear un mercado secundario de los proyectos que pertenecen a la plataforma. “En general el inversor de riesgo, que invertía en estos proyectos, tenía que esperar mucho tiempo para recuperar el dinero. Acá puede poner las acciones que compró en la misma plataforma a disposición del resto de la comunidad para que otra persona pueda comprarle la tenencia a él y no esperar que el emprendedor venda su compañía. Esto puede ser muy buena herramienta para los emprendedores que recién están arrancando”, afirmó Manuel Tanoira.
Una ley para el país
Los que trabajan con emprendedores tienen una gran expectativa ante la ley. Esta puede ser tan progresiva como destructiva. Todo dependerá de cómo se implemente e interprete.
Lo cierto es que hasta ahora no se había contemplado en normativa nacional el trabajo de los emprendedores. En otras partes del mundo, países más desarrollados, han sido más innovadores en este sentido y han sabido rescatar el trabajo del emprendedor, ya que estos suelen ser innovadores, creativos y con nuevas formas de encarar las empresas, lo cual genera cambios no sólo a niveles productivos, sino de impacto económico.
“El principal problema que tienen los emprendedores en Argentina es poner en marcha su negocio. Para los emprendedores de Capital Federal esto es mucho más fácil que para la gente del interior. Por lo tanto, si estoy sacando una ley que baja las barreras burocráticas y que permite accesos online para los trámites, estoy favoreciendo a todos, pero más a la gente del interior”, analiza Tanoira.
El especialista agrega que “el segundo punto es que se están bajando los costos, ya que para el emprendedor de Capital Federal es más fácil conseguir recursos que el emprendedor del interior. Si yo bajo los costos de constitución, a quién estoy beneficiando… A los emprendedores del interior, porque los emprendedores de Buenos Aires ya lo tenían. Tienen acceso a poner en marcha su negocio más rápido. Con el tema del Crowfunding el financiamiento colectivo, a quién estoy mejorando… Que más federal que un inversor de la Capital pueda invertir en un emprendedor de Jujuy, de San justo (Santa Fe) o un emprendedor de Tierra del Fuego, sin siquiera haberlo conocido. O sea, estamos federalizando la inversión de Capital Semilla. En el Congreso se le agregaron puntos que la federalizan aún más en el espíritu. Tienen que ver con que el Estado otorgue más incentivos a los inversores que inviertan en los lugares que están menos desarrollados”.
Incentivar el desarrollo
En nuestro país aún hay regiones no tan remotas que no cuentan con los recursos suficientes para poder desarrollarse. Una de las propuestas de esta ley es lograr el incentivo a los emprendedores locales, facilitarles los accesos, créditos y demás, para que puedan desarrollar las posibles soluciones a estos conflictos.
Explica Tanoira al respecto: “Vos cuando querés fomentar innovación, fomentás emprendedorismo. El emprendedor es innovador, piensa cosas nuevas porque se quiere diferenciar desde el inicio de su competencia. Esta ley no lleva precisamente electricidad a una escuela o a una empresa, esta ley permite que los emprendedores que detecten ese problema y encuentren las herramientas para resolverlo”.
En Argentina existen emprendedores de energía eólica que lanzaron sus proyectos en Estados Unidos y que el producto está por salir en Argentina para resolver el problema energético en escuelas rurales, o pequeños pueblos, es decir, lugares en donde no hay acceso a la electricidad. También donde no hay agua potable, entonces a partir de la energía, se puede extraer agua. “O sea, que la ley en realidad, sabemos dónde empieza pero no sabemos dónde puede terminar y eso es lo lindo del emprendedorismo, tiene un efecto derrame mucho más grande de lo que la gente piensa”, dijo Tanoira.
Educar a los futuros emprendedores
El movimiento educativo a nivel mundial está incorporando en los más pequeños espacios, donde se los estimula a pensar, crear e innovar, desarrollando de esta forma el espíritu emprendedor. Las universidades ya han tomado esta posta y desde hace un tiempo están trabajando en el desarrollo del espíritu emprendedor en sus estudiantes, ya no tanto profesionales preparados para responder a una empresa o institución, sino profesionales capaces de generar nuevos espacios de trabajo.
Manuel Tanoira contempló esta instancia en el desarrollo de la ley, para de esta forma poder empezar a generar una cultura emprendedora y una cultura inversora, para eso se debe que incorporar habilidades blandas en los programas de los niveles iniciales (primaria y secundaria) trabajo en equipo, empatía, cómo generar empatía, robótica, programación, creatividad, etc. Desde el Ministerio de Educación de la Nación se pidió que se saque ese capítulo de la ley, ya que eso entraría en el Plan Nacional del Educación, que ya se está contemplando en su desarrollo.
Esto deja en claro que los proyectos sobre emprendedorismo en Argentina están alineados entre los diferentes integrantes que componen el Estado. Respecto de las universidades, Tanoira opinó: “El problema de las universidades es que tienen su impronta propia. Muchas universidades tienen que repensar su currícula para dar lugar al desarrollo del perfil emprendedor en las carreras. Lamentablemente en muchas universidades emprendedorismo es una linda materia, que sirve para generar empresas en tu tiempo libre y la verdad es que muchos jóvenes no se sienten muy atraídos a ese tipo de propuestas, porque ellos saben de su oportunidad para crear su propia empresa en base temprana e innovar. Entonces, las universidades deben adaptarse a esto y brindar lo necesario para que el estudiante reciba la formación adecuada para esto”.
Esta es una ley que busca poner en primer plano a los emprendedores y que federaliza el emprendedorismo. Brindar una herramienta más para incentivar el trabajo y con ello las oportunidades de desarrollo. Sólo resta esperar la aprobación y a partir de eso, poder observar los resultados, que en el espíritu son alentadores pero en la práctica aún no se pueden apreciar.
Perfil
Manuel Tanoira
Abogado, graduado de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica Argentina, en 1996. Culminó los posgrados en Business Administration de Berkeley University (1997) y en Mercado de Capitales, de la Pontificia Universidad Católica Argentina (2000). Es miembro del Consejo Directivo del Centro de Entrepreneurship del IAE Business School y del Directorio de Enablis Entrepreneurial Network Argentina. Junto a su equipo, asesora compañías, inversores, Fondos de Capital Emprendedor y aceleradoras en el lanzamiento de nuevos negocios en Argentina y Latinoamérica.
Su principal expertise se encuentra en la relación entre emprendedores e inversores, participando en la puesta en marcha de nuevas empresas, aceleradoras, y fondos de inversión. A través del Área de Venture Capital & Nuevos Emprendimientos, junto con el Ecosistema Emprendedor Argentino (Endeavor, Enablis, IAE, Instituto Tecnológico de Buenos Aires, Universidad de San Andrés, INICIA Comunidad de Emprendedores, Desafío Joven -Shell Argentina y de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires-, entre otros) colabora con el mentoreo, capacitación y soporte de más de 600 nuevos emprendedores por año.
Es una ley clave porque reduce los conflictos a la hora de emprender y crea un incentivo para la industria de capital emprendedor.
El principal problema que tienen los emprendedores en Argentina es poner en marcha su negocio”.
Manuel Tanoira
Director de Políticas Públicas de ASEA



















