Desde Romang se ha proyectado al mundo
Javier Adrián Seco es un maratonista de muy bajo perfil, pero de sentimientos muy claros, que ama este deporte.
Mirador Provincial
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Javi, como lo llaman en su ciudad, Romang, ubicada en la costa santafesina a 260 kilómetros de la capital, comenzó a transitar este deporte hace más de 9 años. En sus inicios corría solamente para mantener un estado físico saludable, pero un compañero aficionado lo motivó a competir de manera regional en circuitos de calle. A medida que pasó el tiempo, la pasión por este deporte fue creciendo, lo que lo llevó a buscar ayuda para mejorar su rendimiento, y fue entonces que contactó al profesor Ives Saucedo, un destacado atleta de la ciudad de Reconquista.
La preparación fue más exigente, fijando metas de entrenamiento, concurrir al gimnasio y modificando algunas dietas en su alimentación, preparándolo para desafíos más exigentes, como son los de media maratón y maratón, no habituales en la zona. También anexó a su rutina “pilates” de la mano de la profesora Verónica Nocenti.
En el año 2011 corrió su primera maratón en la ciudad de Rosario, con el objetivo de hacer un tiempo inferior a las tres horas en los 42 kilómetros, lográndolo, y con la alegría del acompañamiento de la familia, amigos y de haber conocido a la maratonista olímpica Marita Peralta con quien hoy en día comparte una gran amistad.
Luego, para seguir afianzándose en la distancia de 42km. corrió la maratón de Buenos Aires logrando su objetivo de volver a correr por debajo de las 3 horas y con la gran alegría de haber sido recibido en Buenos Aires por Luis Ojeda (arquero profesional, oriundo de la misma localidad de Romang).
En 2012 logra ser subcampeón en su categoría en el campeonato Nacional de Media Maratón. Motivado por su buen desempeño decidió viajar al país vecino de Brasil, con nuevos desafíos y como siempre el acompañamiento de la familia y de toda la ciudad. El Maratón de Río de Janeiro era esta vez el objetivo: con un total aproximado de 5.000 competidores y bajo una intensa lluvia, clasificó entre los primeros 50 lugares. En el mismo año participó de la tradicional corrida San Silvestre, en San Pablo, que se realiza cada 31 de diciembre y que convoca a más de 25.000 atletas de todo el mundo.
En 2013 volvió al escenario que lo vio debutar en la maratón “Rosario”, con la idea de mejorar su performance que lo llevó a terminar entre los diez mejores con un tiempo de 02:39:27, su mejor marca hasta el momento en maratones. En el mismo año participó de dos competencias más, ganando la media maratón 21k “Argentina Corre”, realizada en la ciudad de Corrientes y terminando en tercer lugar en los 10k de Florianápolis, Brasil.
“Alegría sin fin en el fin del mundo”
El atletismo fue formando parte de su vida, cada día recibía muchas invitaciones para participar de maratones, entre los que debía elegir los escenarios que lo motivaran a competir. En el año 2014, eligió como próximo desafío al “Maratón Internacional del Fin del Mundo”, 42k en la ciudad más austral del mundo, Ushuaia. El terreno no era nada fácil, con montañas y piedras que tornaban más difícil el recorrido, sumado al frío —clima característico de la zona— sólo atenuado por la belleza del paisaje del Parque Nacional de Tierra del Fuego, el canal de Beagle y el calor de su gente.
Con la evolución de cada carrera de Javier, toda la ciudad se mantenía expectante, pues la alegría fue plena cuando se supo que Javier ganó la maratón en el sur argentino. En su regreso, todos los habitantes de Romang salieron en caravana para recibirlo y apoyarlo en tan merecido triunfo.
Apostando nuevamente a las carreras de aventura con terrenos dificultosos, decidió participar en “La maratón más árida de Sudamérica” en el mismísimo Desierto de Atacama, Chile. Con temperaturas superiores a los 40º y a 2.600 metros de altura sobre el nivel del mar, fue la prueba más difícil de sobrellevar sobre todo para el físico, logrando terminar y haciendo nuevamente podio en el 3er lugar. El abrazo con su familia después de cruzar la meta es algo que Javier nunca olvidará por todo el esfuerzo realizado para concluir con éxito el exigente desafío.
En el año 2015, y con el objetivo de participar de la maratón más grande del mundo, Javi decidió ir a New York para conseguirlo. “La carrera me esperaba con 5 puentes durante todo el circuito, pero qué importaba. Estaba en Nueva York corriendo y conociendo la ciudad de otra manera”. Así fue que cumplió su sueño de estar junto a los mejores atletas del mundo y con 50.000 competidores de todo el planeta, posicionándose en el puesto 372 y segundo mejor argentino. Haber estado en la capital del mundo con más de 2 millones de personas alentando en las calles y recorriendo los distritos Staten Island, Brooklyn, Queens, Bronx y Manhattan para finalizar en el Central Park quedará en su memoria para siempre.
El pasado 22 de mayo pasado, Javier enfrentó un nuevo gran desafío: “correr su 8° Maratón a 3.300 metros de altura sobre el nivel del mar en “El Valle Sagrado de los Incas”, Cusco, Perú. Paisajes deslumbrantes y un pueblo peruano que supo albergarlo de la mejor manera posible lo esperaban. El 2º puesto en la clasificación general luego de correr 42 km. en terrenos muy complicados desataron una emoción muy grande para Javier y para su ciudad que festejó con mucha alegría este nuevo podio internacional. Es importante resaltar que Javier no fue solo en esta oportunidad, el legendario atleta de Romang Luis Sager (64) fue quien lo acompañó y tuvo una destacadísima actuación en su categoría en la prueba de 20 km.
Javier realiza esta actividad de manera amateur, ya que trabaja en el laboratorio del molino arrocero Malsa S.A. y solventa todos sus gastos por su propia cuenta, no tiene apoyo económico de ningún tipo. Su entrenamiento lo realiza todos los días por las mañanas bien temprano o en horarios de la siesta y por las noches complementa con el gimnasio y pilates.
“Lo que más me gusta de esta actividad es sentir que me ayuda a mantener una buena salud en general. También me agrada la posibilidad de conocer nuevos lugares, el intercambio cultural que se logra con corredores de todas partes del mundo y el poder representar a mi ciudad, región o país. Quiero darle un agradecimiento especial a mi familia porque sin el apoyo de ellos sería imposible poder llevar adelante todo esto”, destacó Javier.





















