Reclamo escuchado
El jefe de Vialidad Nacional -Javier Iguacel- confirmó que existirán dos frente de obra, uno en Rosario y otro en Rufino, tal como solicitó la población tras varias asambleas y una movilización a la ruta.
Patricio Dobal
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Finalmente, y gracias a la movilización que los vecinos de Rufino, junto con representantes de diferentes instituciones y referentes legislativos lograron que el gobierno nacional introduzca cambios en el Plan Vial 2016-2019 que estipulaba que la conversión en autopista de la ruta 33 llegaría sólo desde Rosario a Venado Tuerto en los primeros cuatro año de obra. El administrador de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, confirmó el viernes pasado en la ciudad del extremo sur provincial, que en los trabajos que se licitarán antes de fin de año se incluirán dos obradores que operarán de forma simultánea: uno desde Rosario y el otro desde Rufino.
La presión social incluyó una asamblea con más de 1.200 vecinos que, enterados de que el anteproyecto inicial elaborado durante la gestión del kirchnerismo iba a alterarse, salieron a exigir a las autoridades que se respete la existencia de tres frentes de obras que se había pautado antes de la asunción de Mauricio Macri a la presidencia.
Confirmación
La novedad fue aportada en primer lugar por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien en su primer informe ante la Cámara de Senadores de la Nación, confirmó que el gobierno nacional licitará en el segundo semestre del 2016 el inicio de la obra de la autopista en sus dos extremos. “Luego de una serie de relevamientos técnicos realizados, se decidió empezar tanto de Rufino como de Rosario lo que representa una modificación al Plan Vial que oportunamente presentamos”, confirmó Iguacel a Mirador Provincial, justo antes de visitar Rufino para realizar el anuncio.
El jefe de Vialidad ya estuvo en la localidad del departamento General López y allí solicitó 15 días de tiempo para evaluar la posibilidad de un cambio al organigrama. Así sucedió. Oportunamente se había elevado las quejas de los referentes de un sinnúmero de sectores de la ciudad y otro pueblos ubicados sobre la 33 al sur de Venado Tuerto, como Sancti Spiritu, Amenábar y Lazzarino.
Los reclamos
El reclamo más claro giró en su momento a propósito de los sucesivos accidentes viales que ocurren en una ruta colapsada por camiones en una convivencia traumática con los vehículos particulares. La visibilización del conflicto incluyó una protesta sobre la misma traza.
El pasado 22 de mayo una multitud partió del acceso a Rufino por calle Presidente Perón hasta la rotonda de las rutas 7 y 33 y allí volantearon en repudio de los planes de Vialidad para dejar el tramo Rufino-Venado para una intervención futura. Durante la actividad además, colocaron cruces en las banquinas como forma de homenaje a las víctimas fatales de los últimos años. El intendente del PRO Natalio Lattanzi no asistió a la cita con sus vecino y le faltazo generó algunas críticas. No obstante, el jefe comunal había adelantado su apoyo a la comunidad con su participación en las asambleas previas a la movilización.
Proyecto modificado
La confirmación de los cambios fue vista con buenos ojos por los rufinense, que se habían espantado cuando en abril creyeron que el sueño de la autopista se diluía. La pretensión de Cambiemos en torno a la obra pautaba la construcción de 154 kilómetros de autopista hasta la ciudad de Venado Tuerto en un plazo de cuatro años y no los 283 de vía rápida entre Rosario y Rufino que estaban pactados desde que se planificó hace más de una década.
Extensión y tráfico
Son 795 kilómetros de extensión los de la ruta nacional 33 entre Rosario y Bahía Blanca, vinculado dos importantes complejos portuarios. En algunos de sus tramos circulan más de 8 mil vehículos diarios. El segmento con mayor tránsito es justamente el que corresponde al territorio santafesino.



















