Recursos naturales
El PRIER es una iniciativa para generar energía eléctrica a partir de fuentes limpias y con una red inteligente de medidores como base.
Hernán Álvarez
redaccion@miradorprovincial.com
Energía limpia generada muy cerca del usuario. En una acción conjunta entre la Cooperativa de Provisión de Obras y Servicios Públicos y Crédito Ltda. (CELAR), de Armstrong, el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) sede Rosario, nació el Proyecto Redes Inteligentes con Energías Renovables (PRIER). La iniciativa tiene como objetivo generar energía eléctrica en base a la solar fotovoltaica y a la eólica para la población de esa localidad. Es uno de sólo dos programas en el país con esta meta de reemplazar los combustibles fósiles por energías limpias y además producir energía más cerca del consumidor. El presupuesto total es de 28 millones de pesos, de los cuales la mitad proviene del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación mediante fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la otra mitad es aportada como contraparte por los miembros del proyecto.
Hay diferentes sistemas de generación de energía eléctrica. Se denominan concentradas a las que se generan en grandes centrales. Argentina cuenta con un sistema de este tipo con las represas de Yacyretá, Salto Grande o la Central Atucha, por mencionar algunas fuentes. Las distribuidas son las que se producen mucho más cerca del consumidor final y a menor escala. El PRIER busca proveer de electricidad a partir de este sistema de producción en Armstrong. Para eso, la red inteligente, que ya está en funcionamiento y que brinda información del consumo de luz de 1.000 de los 4.000 medidores de la ciudad, es de gran ayuda. Esos datos sumados a la producción a partir de paneles solares y aerogeneradores brindarán un servicio más limpio y más eficiente a parte de los habitantes de la localidad. El plan fue aprobado en agosto de 2015 y el contrato para su realización fue firmado en octubre. Tiene un plazo de ejecución de tres años.
Sendero deseable
“En nuestro país, el sistema de generación de energía eléctrica está fuertemente concentrado. No hay experiencias grandes de generación distribuida. Y mucho menos de generación distribuida con energías renovables”, afirma a Mirador Provincial Pablo Bertinat, director del proyecto y director general del observatorio de la UTN. “Un sendero deseable para el país sería desconcentrar más fuertemente la generación de energía y hacerla menos dependiente de los combustibles fósiles y más dependientes de las energías renovables. En ese marco, esta es una de las primeras experiencias piloto donde intentamos mostrar la viabilidad de la generación distribuida con energías renovables en una localidad pequeña”. Bertinat agrega: “El proyecto en sí no sólo tiene aristas técnicas sino también sociales, económicas, normativas, de políticas de energía, tarifarias”.
Enfatiza además que es fundamental que esta acción conjunta se pueda replicar en otras de las 500 cooperativas eléctricas que funcionan en Argentina. “La idea de fondo es poder mostrar cómo se puede abordar la problemática energética desde lo local sin esperar que desde lo nacional se resuelvan las cosas. La idea es desarrollar políticas energéticas locales y discutir las cuestiones de la energía en los lugares donde se consume. Sobre todo en las ciudades”, comenta el docente investigador. “Hay una red nacional que se está armando con esto. Para mayo está previsto un primer encuentro de generación distribuida con energías renovables en Tucumán”, añade.
El objetivo del PRIER en el primer año por el que transita es tener todas las instalaciones de generación energética en funcionamiento. “Aspiramos a que en noviembre o diciembre tengamos todas las instalaciones en marcha generando energía”, comenta el director del proyecto.
El trabajo del equipo interdisciplinario que integran en este consorcio público-privado comenzó en noviembre de 2015. Se compraron los bienes de capital para la generación de energía y falta adquirir la parte eólica. “Estamos esperando la entrega de los equipamientos, pero al mismo tiempo estamos haciendo todos los procesos de capacitación. En Armstrong, va a haber una instalación de piso fotovoltaica de 250 kilovatios. Vamos a instalar 60 techos solares en 60 casas. Estamos estudiando en qué casas. Y va a haber un número todavía no definido de molinos eólicos. Tuvimos que achicar la compra debido al cambio en la situación económica ”, reconoce el académico de la UTN.
Complemento del
actual sistema
La iniciativa no viene a reemplazar al sistema actual que funciona en esa ciudad sino a complementarlo. “Vamos a explorar los impactos que tiene sobre la red la incorporación progresiva de energías renovables. Vamos a estudiar qué impacto tiene sobre la calidad del servicio, los niveles de tensión, los armónicos en las redes, los cortes. También tiene aspectos normativos porque hasta hace dos años atrás era imposible legalmente hacer esto. La EPE estableció un protocolo para poder conectarse a la red a partir de estos trabajos que veníamos haciendo muchas instituciones”, subraya el ingeniero eléctrico.
El paso previo a la implementación de instrumentos para generar energía limpia fue la red inteligente que cuenta con 1.000 aparatos de medición. “Están comunicados con la cooperativa permanentemente, podemos ver el consumo. En esa zona vamos a instalar la red de energías renovables, para poder testear y monitorearla permanentemente”, consigna Bertinat.
Se espera en una fase siguiente el uso de biomasa con la colaboración de un criadero de cerdos cercano a la ciudad. Y también de energía hidráulica limpia. “La movida en el pueblo es muy interesante”, afirma.
REPENSAR EL USO DE LA ENERGÍA
Una de las aspiraciones del grupo, el cual integran unas 40 personas que se dedican a esta iniciativa, es internalizar cuestiones en la sociedad de Armstrong. Un cambio de hábitos que se pueda replicar en otros lugares de la provincia y del país. “Dentro del proyecto hay un interés de discutir con la población local el tema de la energía. Cómo se usa, para qué se usa. Este es un proyecto de la cooperativa. La cooperativa en la práctica es de todos los usuarios, de todos los habitantes de Armstrong. La idea es que pueda ser apropiado socialmente por la población con la intención de discutir qué significa la energía, cómo se utiliza, cómo poder usar más eficientemente la energía”, puntualiza Bertinat.
Fomentar el concepto de prosumidor, el consumidor que produce su propia energía, también es uno de los objetivos. Por otro lado, también se trabaja en el diseño de herramientas de capacitación para poder hacer este mismo proyecto en otro lugar.
El proyecto en sí no sólo tiene aristas técnicas, sino también sociales, económicas, normativas, de políticas de energía, tarifarias”. Pablo Bertinat, Director del PRIER
COMO EN NEUQUÉN
La idea del PRIER es similar a otra iniciada por académicos de la Universidad de San Martín de Buenos Aires en la localidad de Centenario, Neuquén. “Trabajan con la distribuidora de energía de esa provincia. Los dos proyectos son parecidos. Van a ser los dos primeros en el país”, afirma Bertinat. “El de ellos es puramente técnico. Nosotros también tenemos una pata social”, remarca.



















