Reclamos del sector
El personal de Vassalli Fabril viene reclamando incumplimientos salariales y hay pymes cerradas. El empresariado industrial busca que Nación y Provincia determinen la emergencia laboral en el distrito.
Patricio Dobal
redaccion@miradorprovincial.com
Con el cierre de una pyme proveedora de insumos para la industria de la cosechadora, en Firmat el empresariado reaccionó y después de cuatro años de una industria en caída, piden soluciones urgentes para el sector metalúrgico. La localidad donde opera Vassalli, la mayor fábrica de trilladoras del país sigue con preocupación el derrotero de su compañía insignia que aguarda por un salvataje oficial casi como única alternativa para seguir activa.
A la cabeza del reclamo está el Centro Económico de Firmat, entidad que en los últimos días emitió un comunicado pidiendo soluciones y que se determine la emergencia laboral en el distrito. “Buscamos que se visibilice el problema. Durante meses estuvimos en silencio porque los propios industriales tenían miedo de hablar ante el temor de que el kirchnerismo eliminara los planes de asistencia. Hoy las fábricas de implementos rurales casi no tienen trabajo. El caso de Vassalli es el más emblemático, pero las dificultades alcanzan a un amplio arco de proveedores afectados por un mercado interno y externo enfriado”, precisó Alberto Marchetti, presidente de la institución, en diálogo con Mirador Provincial.
La punta de iceberg
Es una firma emblema y de ensamblar máquinas en tiempo récord hace unos años, pasó a estar casi paralizada en los últimos meses.
A principios de septiembre de 2015, Vassalli decidió reducir a la mitad los turnos de producción a partir de la escasa demanda. El acuerdo fue avalado por la Unión Obrera Metalúrgica y no representó un retaceo en el salario. La caída de un contrato de provisión de 254 máquinas a Venezuela, firmado al calor de las buenas migas entre el kirchnerismo con el gobierno de Maduro, selló la crisis. El país bolivariano solo se llevó 50 equipos. El resto espera en el patio de la planta.
“El personal de Vassalli está en alerta porque les deben salarios, y la empresa, tramita con la provincia y la nación la llegada de más planes Repro que la firma dejó de recibir desde diciembre, además de la ayuda para comercializar las cosechadoras que iban como destino a Venezuela readaptadas para el mercado interno”, explicó Marchetti, sobre las complicaciones que enfrenta la compañía.
Dificultad generalizada
Ahora bien, aunque Vassalli es la que más trabajadores abarca, el parate se percibe hasta en los talleres más pequeños. Prueba de ellos es el cierre de Meyde, fabricante de plataformas para cosechadoras. La pyme pasó un fin de año a los tumbos producto de la imposibilidad de comercializar sus insumos a las terminales. Es que la venta dentro y fuera del país está casi en cero.
“Hoy a pesar de las medidas positivas que el gobierno nacional ha tomado de eliminación de retenciones al campo y a la industria, la reactivación de la inversión en este sector todavía no se manifiesta y como está planteada la realidad es de esperar que esto suceda recién en la cosecha 16/17 y no en esta, a menos que se agreguen otros instrumentos que estimulen la inversión en maquinaria agrícola”, describió el Centro Económico en un comunicado.
El resultado de tal panorama es evidente. “En este proceso de recesión, hay un común denominador de todas las empresas que es la descapitalización, la falta de recursos propios para financiar la compra de insumos de producción para poder responder a la poca demanda actual y una asfixia en el pago de impuestos en especial de los aportes sociales, que paradójicamente son más importante para el estado que el pago de los salarios y en muchas ocasiones son un obstáculo para las actividades financieras de las empresas”, manifestaron los industriales.
PIDEN ACCIONES URGENTES
Las pymes firmatenses dedicadas al rubro metalúrgico recomiendan algunas acciones urgentes frente a un 2016 lleno de incertidumbre. Por una parte solicitan la urgente reincorporación de los planes de recuperación productiva (Repro). Vassalli y otras firmas dejaron de recibirlos y hace más de un año que tramitan el beneficio, sin éxito.
“Créditos a tasa subsidiada, exención temporal de cargas sociales, flexibilidad en las exigencias para el otorgamiento de créditos para capital operativo y estímulo directo a la inversión en maquinaria de industria nacional a través de la venta de soja sin retenciones, con la emisión de un certificado por el 30 por ciento de retenciones para que las empresas puedan venderlo para insumos o pago de impuestos. Son algunas de las salidas”, expresó Marchetti.



















