En Rafaela
El instituto de enseñanza técnica “Guillermo Lehmann” alcanzó su primer siglo de vida formando profesionales y obreros calificados y a muchos emprendedores y visionarios que hicieron de la Perla del Oeste lo que hoy es.
Juan Carlos Scalzo
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Como parte del programa de actividades para recordar el trascendental acontecimiento, el sábado anterior, en el mismo establecimiento, se llevó a cabo un masivo y emotivo acto del que formó parte un amplio arco de directivos, ex directivos, docentes, ex docentes, alumnos, ex alumnos, padres y cooperadores, entre otros allegados.
La presencia, en gran número, de autoridades gubernamentales, legisladores locales, provinciales y nacionales, y representantes de la institucionalidad rafaelina enmarcaron y realizaron la importancia y el valor que la Escuela tiene ganado en el ámbito de la educación y la preparación para el trabajo.
La historia
La Escuela de Educación Técnica, tuvo como primer nombre el de Escuela de Mecánicos Agrícolas y fue creada el 6 de mayo de 1915, gracias a la visión del gobernador Manuel Menchaca. Se inauguró el 24 de octubre del mismo año e inició sus actividades en 1916.
Emplazada en el foco de un área agrícola y destinada fundamentalmente a la instrucción de los jóvenes hijos de colonos en el manejo de las maquinarias y herramientas propias de esta actividad económica. La formación estaba complementada con conocimientos de cultura general que apuntaban a una formación integral de los educandos.
Comenzó en un cuerpo de galpones de zinc con piso de tierra, que hacía las veces de oficinas administrativas y directivas, aulas y talleres.
En los inicios funcionaban tres secciones de Taller: Herrería, Carpintería y Mecánica. Su primera promoción, en 1917, contó con 8 egresados. Sus alumnos poco a poco comenzaron a incidir en forma notoria en el desarrollo industrial de la zona.
La Escuela crecía de modo significativo, y evolucionó acorde con los tiempos: en 1934 la denominación institucional cambió a: Escuela Industrial de Varones “Guillermo Lehmann”, en un justo reconocimiento al formador de Rafaela.
En 1948 la Escuela se nacionaliza al ser transferida a la Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional y su nueva denominación fue Escuela Fábrica Nº 6 de la Nación.
En 1959 se crea el Consejo Nacional de Educación Técnica, con lo cual se introdujeron innovaciones en los planes de estudio; desde entonces, pasó a denominarse Escuela Nacional de Educación Técnica Nº 1 “Guillermo Lehmann”.
En 1993 la institución es transferida a la provincia adoptando el nombre que conserva hasta el presente: Escuela de Educación Técnica “Guillermo Lehmann”. En 1994 le fue asignado el Nº 460.
El presente
La Escuela, adaptándose a los cambios cada vez más rápidos y profundos de la sociedad, fue transformando su fisonomía y objetivos, modificando sus antiguos talleres en dependencias acordes a las necesidades que requiere cada especialidad, contando hoy con: Oficina Técnica, Laboratorios de Informática, Laboratorio de Físico-Química, Unidad de Cultura Tecnológica, Biblioteca Técnica.
Así, el establecimiento mantiene un nivel educativo eficiente, actualizado y acorde con las necesidades de la comunidad.
Cuenta con seis divisiones de primer año, igual cantidad de 2º año y 4 (cuatro) Especialidades de Educación Secundaria Obligatoria: “Electromecánica”, “Electrónica”, “Maestro Mayor de Obras” e “Informática Profesional y Personal”.
Además, funcionan cinco Cursos de Formación Profesional (FP) (1 año) para alumnos que culminan en Nivel Secundario, la EGB o la instrucción primaria, en las especialidades “Asistente técnico en Carpintería”, “Asistente Técnico en Soldadura y Carpintería Metálica”, “Auxiliar Múltiple en Motores Térmicos”, “Operador de Máquinas-Herramientas” y “Reparación y Mantenimiento en Máquinas e Instalaciones Eléctricas”. Se dictan además, cursos similares para adultos -turno noche- en Carpintería, Soldadura, Tornería y Operador de PC.
Asisten actualmente 1085 alumnos, y su plantel docente y no docente lo conforman 158 personas.
Por sus aulas pasaron generaciones sucesivas que al egresar se incorporaron a las diferentes actividades locales y en el ámbito nacional. Surgieron así talleres e industrias dirigidos por nuestros muchachos, profesores, industriales, directivos técnicos, ingenieros que contribuyeron, contribuyen y contribuirán al avance de la técnica y la tecnología.




















