Costanera rosarina
ostanera rosarina
Ignacio Pellizzón | region@ellitoral.com
Fueron tres años de reuniones entre la intendenta Mónica Fein, funcionarios de Cancillería argentina y del Estado Plurinacional de Bolivia, para, finalmente, lograr firmar los convenios por los cuales el gobierno boliviano devolvió el predio ubicado en la barranca central de Rosario. El sello se dio en mayo del 2019. A más de un año y medio de la recuperación, con nuevo gobierno, la ciudad pronostica avances.
“El nuevo balcón al río” que recuperó Rosario, según indica un cartel plantado en el terreno, tiene una extensión de 553 metros de longitud y un ancho variable de unos 60 metros en promedio, lo que da un total de dos hectáreas.
Exactamente está ubicada en el sector céntrico de la ribera del río Paraná, área que fue desafectada de usos portuarios por la normativa urbanística municipal y donde se proyecta un espacio de uso público.
La Zona Franca de Bolivia se encuentra en estado de abandono desde hace varias décadas. Los galpones están en muy mal estado y los muelles están derrumbados. La primera tarea que anunciaron en su momento desde el municipio, era realizar una evaluación profunda del estado para proyectar las inversiones necesarias para que este terreno pueda volver a ser parte del Parque Nacional a la Bandera, pero aún sigue todo paralizado.
¿Qué hay en mente?
Las iniciativas en esos terrenos son muchos y variados. Desde la intención de plasmar un Puerto de la Música, que ya cuenta con un proyecto elaborado por el reconocido arquitecto Oscar Niemeyer, hasta un desarrollo urbanístico centrado en un nuevo mercado, similar al de la Franja del Río.
Según confiaron voceros de la Municipalidad a El Litoral, “todavía no hay nada concreto respecto a qué se proyectará en el terreno; de hecho, no sabemos si la obra la llevará adelante el propio Estado local o el Enapro, dado que las hectáreas están en su perímetro”.
“En el lapso de un mes se puede llegar a armar una licitación para poder sanear todo el espacio”, porque toda la chatarra que hay allí, más la falta de medidas de seguridad exponen un riesgo para decenas de pescadores que saltan las vallas diariamente, agregaron.
En un contexto de crisis económica y en medio de una pandemia, resulta muy difícil pensar en un proyecto concreto para desarrollar en la Zona Franca de Bolivia, sobre todo porque la inversión en dólares para cualquier iniciativa es millonaria, según deslizan en voz baja allegado al gobierno local.
Sin embargo, el deseo profundo es poder unificar el parque Nacional de la Bandera con los terrenos recuperados. Hoy, los parques, se encuentran separados por la Estación Fluvial, que marca una notable y evidente diferencia entre el sector más cercano al Monumento en comparación con la barranca.
Los motivos
El 22 de septiembre de 1969, mediante ley nacional, se aprobó el establecimiento de la Zona Franca de Bolivia en la zona de puerto de Rosario. Tiempo después, en 1976, se decretó su traslado a la zona donde se ubica actualmente.
Producto del escaso uso del espacio y el evidente deterioro del sector, en el año 2005 el Concejo Municipal de Rosario aprobó el proyecto presentado por el Ejecutivo municipal donde se solicitaba la sesión de las tierras y muelles que ocupa la actual Zona Franca de Bolivia con el objetivo de ampliar el Parque Nacional a la Bandera.
El municipio pretendía una solución definitiva en el espacio y planteaba colaborar para la búsqueda de una localización alternativa en donde la Zona Franca de Bolivia pueda ser realmente operativa y cumplir con los fines para los que fue creada.
En ese sentido, Fein comenzó con las gestiones en el inicio de su primera gestión. Durante estos años, llevó a cabo varias reuniones protocolares con funcionarios bolivianos y poco después del inicio de su segundo mandato viajó hasta Sucre junto a funcionarios de Cancillería y del gobierno santafesino para recuperar esas tierras. Los encuentros se sucedieron en Rosario, con diplomáticos bolivianos asentados en Rosario y Buenos Aires.





















